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Un imán y una teóloga judía del templo multirreligioso que revolucionará Berlín: “Escuchar al otro es esencial para la convivencia”

´Los asesores teológicos de House of One, Esther Hirsch und Osman Örs, en una imagen de archivo. © House of One

A Esther Hirsch le brilla el rostro. Osman Örs transmite tranquilidad y paz. Ella es judía, él es musulmán. Son compañeros de trabajo desde hace años en un proyecto fuera de lo común en Berlín: la construcción de un templo multirreligioso, que servirá para el encuentro y el conocimiento mutuo entre personas con distintas visiones del mundo, también para no creyentes. Al fin este jueves se pone la primera piedra.

Osman Örs es imam y jefe teológico del proyecto House of One, La Casa de Uno, en su pata islámica. Esther Hirsch es la responsable teológica en su vertiente judía. Ahora empieza a cumplirse el sueño que comenzó hace más de una década en la mente del pastor protestante Gregor Hohberg. La presencia del presidente de Alemania, Wolfgang Schäuble, y el alcalde de la capital, Michael Müller, en la puesta de la primera piedra denotan la importancia y el apoyo que ha recibido este particular templo múltiple de las instituciones del país.

Hace ya años que personas cristianas, musulmanas y judías trabajan conjuntamente en este proyecto. Escuchar y “regalar espacio al otro”, tanto física como mentalmente, es según Hirsch y Örs la clave para conocerse de verdad los unos a los otros. También es el paso necesario para construir una “convivencia pacífica”, en palabras del imán.

House of One será un templo multiconfesional en el centro de Berlín, con una iglesia, una sinagoga y una mezquita, más una cuarta estancia para el encuentro. Será la estancia más grande, y eje de la construcción

Se oyen las campanadas de la iglesia junto al hogar de Esther Hirsch, cuando se reúne con Örs por videollamada para esta entrevista con Salam Plan. Para ella, es enriquecedor poder experimentar, como invitada, el ambiente que se crea durante los rezos o en las estancias y templos de otras religiones.

House of One se construirá durante los próximos 4 a 6 años en la céntrica Petriplatz, cerca del denominado “Ayuntamiento Rojo” de Berlín. Un templo multiconfesional, con una iglesia, una sinagoga y una mezquita, más una cuarta estancia para el encuentro. Ésta será la estancia más grande, y eje de la construcción. Todo ello bajo un mismo techo, en el que musulmanes, cristianos y judíos se encuentren y puedan celebrar conjuntamente, pero a la vez tengan su propio espacio para sus oraciones y rituales. Una casa, donde también otros visitantes sean bienvenidos, sean creyentes o no. Se trata de conocerse y compartir, y así poder desarrollar una convivencia basada en un “diálogo constructivo”.  

Osman Örs y Esther Hirsch se sienten felices de que al fin, después de más de una década desde que el Pastor Hohberg tuviera la idea, vayan a poder ofrecer algo “palpable” a la gente. “Rezar juntos, los unos junto a los otros, estar ahí para el otro en una casa, y aún así cada uno con su propia tradición…”. Así describe Hirsch el sueño de este proyecto.

Después de más de diez años, al fin comienza la construcción de House of One. ¿Qué es lo que más les gusta de este proyecto?

EH: Es un lugar para judíos, cristianos y musulmanes, en el que cada uno tendrá su estancia. Pero tenemos cuatro espacios, eso es también lo que nos hace tan especiales y lo que amplía tanto nuestro pensamiento y nuestro espacio espiritual. La cuarta estancia no solo servirá para el encuentro, sino que será también un espacio para la sociedad, para otras religiones, para -muy importante- personas no creyentes.

Será el espacio central, que también será el más grande. Que eso sea nuestro centro, lo que realmente será como el mundo, como la sociedad. Ahí podremos encontrarnos y mirarnos a los ojos a la misma altura, nadie estará por encima del otro. Ahí estamos realmente a partes iguales. En la sociedad no lo estamos, porcentualmente, pero en este espacio todo el mundo contará igual.

“La estancia para todas las religiones y para personas no creyentes será el espacio central. Ahí podremos encontrarnos y mirarnos a los ojos a la misma altura”

Esther Hirsch, teóloga judía y asesora de House of One

: A mí lo que más me gusta, es que de verdad pueda tener en la misma casa a personas de fe judía, cristiana, y también a personas con otras visiones del mundo. Que realmente podamos estar tan cerca los unos de los otros, pero al mismo tiempo podamos seguir fieles a nuestra propia guía y aprender los unos de los otros, como vecinos inmediatos.

Sobre todo, me alegro por las experiencias que están por venir, cuando la casa esté construida. Cuando comiencen las celebraciones religiosas y las oraciones, cada una con su propia tradición en cada estancia, y la gente se encuentre al entrar y salir. Lo que ahí nos espera, me parece muy emocionante.

EH: Sí, entonces te invitaré a café (ríe).

: Sí, eso. Encantado (sonríe de vuelta).

“Como musulmanes, sabemos que el judaísmo y el cristianismo son religiones del libro, que también se mencionan en el islam. Pero es un conocimiento muy superficial. Poder profundizar en ello, es muy, muy enriquecedor”

Osman Örs, imán y teólogo asesor de House of One

¿Qué les ha sorprendido de otras religiones durante todo este trabajo conjunto? ¿Qué han aprendido?

OÖ: En realidad, siempre me sorprendo cuando conozco algo más al detalle, sobre el mundo de la fe judía, y también de la fe cristiana. Porque por supuesto como musulmanes, sabemos que el judaísmo y el cristianismo son religiones del libro que también se mencionan en el islam. Y estas tradiciones también tienen en algunos puntos para nosotros un valor especial, que apreciamos. Pero al mismo tiempo no sabemos, o yo sé relativamente poco sobre ello, es un conocimiento muy superficial. Poder profundizar en ello, es muy, muy enriquecedor.

¿Recuerdan algún momento durante estos años de trabajo común en el que pensaran “vaya, eso no lo sabía”, o “esto me gusta especialmente”?

EH: Yo he tenido una increíble cantidad de experiencias así. Por ejemplo, cuando nos reunimos en una ocasión con hinduistas y budistas para charlar. Claro que creemos conocer estas religiones, lo leemos en los periódicos, yo tengo amigos budistas… En el momento en el que nos pusimos a debatir y profundizar, nos escuchamos muchos los unos a los otros, en ese momento me di cuenta de que no tenía ni idea de su religión. Lo que les mueve a estar ahí, cómo piensan, la historia de sus religiones… de todo eso, nada. Es como lo que acaba de decir Osman, (un conocimiento) tan superficial.

Siempre me sorprendo a mí misma, cuando oigo cosas del islam o del cristianismo de las que no tenía ni la más remota idea. El [pasado domingo] estuve en la misa de Pentecostés [como invitada], y el imam Kadir Sanci [uno de los fundadores de House of One] leyó del Corán, y pensé: “Es mi historia”. Leyó sobre el éxodo de Egipto del pueblo de Israel, y estaba escrito de tal forma, que bien podría haber sido nuestro [el texto]. Que el Corán refleje tantas historias de tantos pueblos, que me resultan totalmente familiares, eso da una aproximación totalmente distinta hacia otra religión. Entonces sé: “Me conocen” [sonríe]. Es increíble. No lo sabía, que realmente esté escrito de forma tan precisa como también yo lo conozco.

“Siempre me sorprendo a mí misma cuando oigo cosas del islam o del cristianismo de las que no tenía ni la más remota idea. Estuve en una misa, y un imán leyó del Corán sobre el éxodo de Egipto del pueblo de Israel. Estaba escrito de tal forma, que bien podría haber sido nuestro texto”

Esther Hirsch

: Lo que me sorprende a mí especialmente, es que cuando escucho una celebración judía, cuando estoy ahí como invitado, y miró los respectivos textos… efectivamente reconozco lo mucho que se superponen las imágenes que tenemos de Dios y la forma de entenderle a Él y la alabanza. Cómo hay paralelismos y puntos en común.

Aunque el nombre de Dios, por ejemplo, se exprese de forma distinta en la tradición judía, o para nosotros en la tradición islámica. La glorificación es para Él, y le honramos a Él. Me parece muy enriquecedor ver cómo se expresa esto en la tradición judía. Esta expresión podría provenir igualmente de la tradición islámica, prácticamente podría tener lugar en nuestras oraciones y estaría justificado.

Ambos señalan la escucha. ¿Normalmente nos escuchamos poco en nuestra sociedad?

EH: Totalmente. Y tengo que decir que me puedo incluir directamente también. En muchos momentos de mi vida he ido por el mundo como una completa ignorante. Lo chulo es cuando en algún momento lo reconoces y te das cuenta de que te estás perdiendo muchas cosas. Que siempre trabajes en ti mismo y te des cuenta de lo rápido que has creado un prejuicio. No tiene por qué ser (un prejuicio) tan negativo, sino un prejuicio en el que creo que conozco al otro, que conozco su oración, que conozco su mundo, aunque no me haya dedicado a ello intensivamente. Que estemos siempre dispuestos a dar este paso de escuchar el mundo del otro. Que te parezca bien o no, seguirá estándo en tu mano. Pero dejar que surta efecto sobre ti. No tengo por qué acogerlo como propio, pero sí aceptar que está ahí.

: Creo que escucharnos es una parte esencial para una convivencia pacífica. Es parte de un diálogo constructivo: escucharse mutuamente, verse mutuamente y encontrarse. Y que nuestro conocimiento se base en eso, y no simplemente en informaciones vacías o trazos de información con los que se consoliden nuestras imágenes en nuestras cabezas.

No nos podemos crear una imagen del otro simplemente a través de informaciones superficiales. Ahí residen también normalmente ciertos prejuicios o imágenes distorsionadas en nuestras cabezas. Creo que solo se puede romper con ellas de verdad cuando escuchamos al otro, cuando dialogamos y damos también espacio a la voz del otro. Eso es crucial. La arquitectura del House of One también lo refleja. De lo que se trata en definitiva ahí es de dar espacio al otro. Y a este dar espacio, también corresponde regalar el oído, mirarse mutuamente y no mirarse por encima. Ni de arriba abajo ni al revés, sino a la altura de los ojos.

“No deberíamos seguir un odio ciego, o quedarnos prácticamente ciegos de odio respecto a la persona que tenemos enfrente”

Osman Örs

La primera piedra del House of One llega precisamente después de que el conflicto en Oriente Próximo se avivara, lo que provocó que en Europa al mismo tiempo aumentaran las confrontaciones antisemitas e islamófobas. ¿Qué mensaje les gustaría transmitir para una convivencia pacífica entre distintas religiones?

EH: Es difícil transmitirlo de allí a aquí, porque lo que me da tanta pena -aparte de no tener una solución para el conflicto en Oriente Próximo-, es que eso influya tanto en nuestra convivencia aquí. Es bonito que la gente tenga una opinión sobre ello y que estén dispuestos a cambiarla una y otra vez, cuando se adquieren nuevos conocimientos, también sobre temas políticos. Pero si no lo transfiriéramos directamente aquí, entre nosotros…

Porque si aquí convivimos, como judíos, musulmanes, cristianos y muchas otras religiones y no creyentes, no tenemos los problemas de Oriente Próximo. Primero deberíamos aproximarnos aquí, y entonces -encantados- podemos hablar sobre los problemas en Oriente Próximo. Y seguramente tendremos opiniones muy distintas, no solo judíos y musulmanes, sino también entre los propios judíos y entre los propios musulmanes. Pero entonces podremos abordar un problema. Pero no anticipar eso como un problema nuestro, tenemos suficientes problemas propios. No estar ciego frente a otros, pero no tomar (esos problemas) como propios.

: No deberíamos seguir un odio ciego, o quedarnos prácticamente ciegos de odio respecto a la persona que tenemos enfrente. Todos, da igual dónde vivamos, tenemos la responsabilidad de una convivencia pacífica. Y en primer lugar, las personas que aquí convivimos. Importar los conflictos que están muy lejos no es muy aconsejable. Y mucho menos puede, en mi opinión, surgir antisemitismo de ello. Sie podemos ser un ejemplo aquí, entonces este ejemplo de la convivencia pacífica podrá brillar en otras direcciones, también hacia Oriente Próximo y en todas partes.

El Crowdfunding de House of One sigue abierto. Se necesitan 8 millones de euros más para garantizar la finalización de la obra.

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