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Ayaan Hirsi Ali, no: los terroristas de Barcelona no fueron “fieles al Corán”… y aquí están las pruebas

Ayaan_Hirsi_Ali. Copyright: Gage Skidmore CC

Presentada como “la intelectual más crítica con el islam” en una entrevista publicada esta semana, la exmusulmana somalí Ayaan Hirsi Ali residente ahora en Estados Unidos afirma que la violencia es inherente al islam. Salam Plan ha consultado a dos de los mayores expertos en el islam de España para comprobar las principales afirmaciones de esta activista.

Dolors Bramon es profesora emérita de estudios árabes e islámicos de la Universidad de Barcelona, autora de numerosos estudios sobre el islam y habitual experta a la que recurren medios de comunicación e instituciones por sus conocimientos. Abdelaziz Hammaoui es teólogo del islam, sociólogo y expresidente del Centro Cultural Islámico de Valencia, además de Premio Nacional de Juventud 2013 en la categoría de “comunicación intercultural”.

Ambos están de acuerdo en que presentar a Ayaan Hirsi Ali como si fuera una experta en la religión musulmana es un error. El problema no está en su crítica al islam, sino en los argumentos en los que los basa, faltos de conocimiento, en opinión de los expertos consultados.

Me merece poca o nula opinión como supuesta experta. He leído un libro que tengo de ella, que tengo en mi biblioteca, pero que se ha quedado en un rincón y que no tengo ganas de volver a mirar”, ha confesado Bramon a Salam Plan como ejemplo de lo poco relevante que le parece para el estudio del islam las teorías de Hirsi.

Hammaoui subraya que esta pensadora que defiende una reforma del islam “tiene toda la libertad del mundo para criticar las cosas que no le gusten del islam, pero de ahí a ser presentada al público occidental como ‘experta’, hay mucho. Su falta de conocimientos sobre islam se nota en sus escritos, porque no da argumentos teológicos o académicos y recurre a alimentar sus tesis de historias y mitos”.

«Tiene toda la libertad del mundo para criticar las cosas que no le gusten del islam, pero su falta de conocimientos sobre islam se nota en sus escritos, porque no da argumentos teológicos o académicos»

¿Es el islam una religión de paz?

Entonces, ¿qué hay de la afirmación de Hirsi Ali de que “el islam, a partir de Medina, ya no es una religión de paz”? Bramon explica que se refiere a la época en la que “el islam se convierte en un estado y entran cuestiones políticas que no hay que mezclar con cuestiones religiosas”, pues el profeta de esta religión Mohammed y sus seguidores eran perseguidos y se produjo una guerra. “A veces es violento, porque los estados a veces tienen que actuar con directrices de guerra o de enfrentamiento”, argumenta la profesora. Pero el profeta musulmán siempre lo planteaba únicamente como respuesta a un ataque previo, es decir en defensa propia, apostilla.

“Después de 13 años de opresión y persecución vividas en la Meca, Mohammed ordenó a sus seguidores que emigrasen y dejasen sus casas y sus familias en lugar de elegir la vía del enfrentamiento en defensa de los ataques que sufrían aunque muchos musulmanes preferían esta segunda solución. El primer exilio de musulmanes en esa época fue a Abisinia unos 3 años después del inicio de la misión del profeta Mohammed y el segundo exilio fue a Medina 10 años después”, contextualiza Hammaoui. “Ambos fueron planificados por el mismo profeta Mohammed que daba instrucciones claras a sus seguidores de tener paciencia y evitar los enfrentamientos”.

Pero la cuestión sobre la violencia en el islam va más allá de una opción histórica y política en un contexto concreto. Incluso entonces, según el Corán, las directrices eran no ser nunca los primeros en atacar, una de las condiciones inherentes a la yihad militar, como explicó con detalle Salam Plan en este artículo sobre el verdadero significado de la “yihad”. En él queda explicado cómo los terroristas del Daesh, Al Qaeda u organizaciones afines incumplen punto por punto también la opción militar de la yihad. “El Corán siempre ha sido malinterpretado, pero en cuestiones de guerra, todavía peor”, apuntala Bramon.

“El Corán siempre ha sido malinterpretado, pero en cuestiones de guerra, todavía peor”

Por los mismos motivos, también consideran errónea la afirmación de Hirsi Ali en la citada entrevista al decir que los terroristas de Barcelona “fueron fieles al Corán». Ella misma precede esa afirmación asegurando que distingue entre musulmanes e islam, pues según ella “la inmensa mayoría (de quienes practican esa religión) son pacíficos y tolerantes”. Pero al mismo tiempo asegura que “el atentado de Barcelona es la expresión del islam político. Sus autores fueron fieles al Corán”.

¿Lo fueron? ¿Defiende el libro sagrado de los musulmanes cometer atentados? “Negativo total”, responde Bramon taxativa. “Si hubieran sido fieles al islam, no hubieran cometido el acto que se les imputa. El islam está reñido con la violencia gratuita; otra cosa es que se plantee una guerra en la época de Medina. Pero matar gratuitamente no está entre los principios islámicos”.

“Si hubieran sido fieles al islam, no hubieran cometido el acto que se les imputa. El islam está reñido con la violencia gratuita; otra cosa es que se plantee una guerra en la época de Medina»

La yihad, que en realidad significa “esfuerzo máximo”, es un propósito de mejora moral que deben llevar a cabo todos los musulmanes en todos los aspectos de su vida, como se explica en el citado artículo de Salam Plan. Es cierto que existe una opción militar dentro de la yihad definida por el Corán, pero exige unos requisitos básicos, como no ser los primeros en atacar, no acabar con la vida de civiles, que sea dentro de una guerra declarada por un gobernante votado y aceptado… Otra cosa es cómo interpreten los terroristas la yihad.

Más allá de los argumentos ya expuestos, Hammaoui aporta varias citas del profeta Mohammed, recogidos en la tradición musulmana (hadiz). Cuando llegó a Medina, lo primero que dijo a sus seguidores en un discurso fue: «Transmitid la paz, dad de comer a los necesitados, rezad de noche cuando la gente está durmiendo». En otra ocasión advirtió: «No entraréis al paraíso hasta que seáis verdaderos creyentes y no seréis verdaderos creyentes hasta que os améis entre vosotros. ¿Queréis que os indique cómo alcanzar el amor entre vosotros? Difundid la paz«.

Este teólogo musulmán asegura que el islam prohíbe incluso la violencia contra los animales y el medioambiente. Por ejemplo, no permite pegar a un animal o cargarle con más peso del que pueda soportar ni deja cortar un árbol o una planta sin necesidad. Hammaoui sostiene que el propio saludo habitual en árabe “salam alaikum” que utilizan también musulmanes de otras regiones del mundo, “es una educación para la paz”. También resalta que “en cada oración se repite la palabra «paz» (“salam”) unas 6 veces”, lo que multiplicada por las 5 oraciones diarias preceptivas del islam, suma 30. No sin olvidar que “uno de los nombres de Dios en el islam es Salam”.

Para él, “es fácil de comprobar” que el islam es una religión pacífica también «recurriendo a las estadísticas”:
– alrededor de 28 batallas tuvieron lugar durante la vida del profeta Mohammed; Hammaoui asegura que todas ellas fueron en defensa propia. Hubo unas 400 bajas en ambos bandos.
– el castigo a los reclusos de esas batallas fue que cada uno enseñara a leer y escribir a diez personas para ser puesto en libertad.
– Mohammed mató a una sola persona en su vida y fue, según dice, en defensa propia.

¿Hasta qué punto es real la islamofobia que se denuncia?

Ayaan Hirsi resta importancia a la islamofobia afirmando que es “testimonial o incluso inventada”. Además, manifiesta que las élites y las personas de izquierdas en Occidente no son críticas con el islam por considerarlo políticamente incorrecto. Que la islamofobia es un hecho no solo lo sostienen Bramon y Hammaoui, sino organismos como Amnistía Internacional, el Observatorio Europeo de Racismo y Xenofobia o el propio ascenso de partidos y políticos que rechazan el islam por vincularlo a la violencia.

Recientemente, Casa Árabe -institución perteneciente al Ministerio de Exteriores español- y la Fundación Konrad Adenauer organizaron un seminario sobre la integración de los musulmanes en Europa y precisamente durante las sesiones, múltiples expertos -musulmanes y no musulmanes- abordaron problemas relacionados con la islamofobia, que también contamos aquí, junto a propuestas para solucionarlos.

Es innegable que existen corrientes ultraconservadoras dentro del islam, igual que sucede en otras religiones. También es un hecho que una minoría de esos ultraconservadores creen que es lícito defender sus ideas políticas mediante la violencia, pero múltiples investigadores sobre terrorismo coinciden en que los conocimientos medios sobre el islam que tienen los terroristas son básicos, lo que conlleva a una interpretación errónea de las enseñanzas de esa fe.

El estudio más reciente sobre el perfil de los terroristas yihadistas en España realizado por el Real Instituto Elcano indica que únicamente sus líderes tenían algo más de formación sobre el islam. Associated Press desveló en 2016 incluso que documentos filtrados del Daesh demostraron que sus miembros compraron “Corán para tontos” e “Islam para tontos”.