Una galería de arte de Barcelona vendía obras arqueológicas robadas por Daesh

Una de las obras incautadas a la red acusada de financiar a Daesh.

Dos hombres han sido detenidos en la primera operación policial del mundo contra la financiación del terrorismo a través del saqueo de obras de arte en territorios asediados por grupos terroristas.

Los dos españoles de 31 años son expertos de arte que regentaban una galería en Barcelona y responden a las siglas J.B.P. y O.C.P. Ambos lideraban una red dedicada a la compra ilícita de piezas de yacimientos arqueológicos expoliadas en Libia por grupos afines a Daesh, ha informado el Ministerio del Interior en un comunicado. Lo hacían a través de intermediarios extranjeros y encubrían su procedencia con envíos desde Asia u Oriente Medio.

La policía ha practicado cinco registros, tres en Barcelona y dos en la localidad de Argentona, incluidos el taller de reparación de las piezas, la nave en la que se almacenaban y la galería de arte donde muchas eran expuestas para su venta al público. En total se han intervenido numerosas obras de arte de origen cirenaico (región situada al norte de Libia) y de la zona tripolitana (cercana a la capital), siete mosaicos, sarcófagos y piezas de origen egipcio, así como y diverso material informático para su posterior análisis.

Los detenidos están acusados de participación en un delito de financiación del terrorismo, pertenencia a organización criminal, receptación, contrabando y falsificación documental.

Desde finales de 2014, el principal detenido y experto en arte antiguo, había tejido una red de proveedores por todo el mundo que le permitía el acceso a piezas arqueológicas de diversas civilizaciones. En octubre de 2016 varias irregularidades en los expedientes de importación de obras adquiridas con anterioridad hicieron saltar la voz de alarma a los investigadores.

Algunas piezas figuraban importadas desde Asia u Oriente Medio, pero pertenían a la región libia de Cirenaica, que cuenta con importantes yacimientos grecorromanos y es una zona que estuvo bajo control de Daesh desde 2011 hasta 2016. En otros casos las facturas eran falsas y figuraban como adquiridas en países cuyas leyes impiden la salida de piezas arqueológicas del país.

Interior explica que “debido a la gravedad de los hechos” España pidió ayuda a las autoridades libias para determinar la autenticidad y origen de las obras investigadas. Así se acreditó su procedencia de los yacimientos de Apolonia y Cirene, dos necrópolis de la región Cirenaica que habían sido expoliados por grupos terroristas.

Algunas de las piezas también presentaban imperfecciones, golpes y marcas que indicaban haber sufrido una extracción violenta del subsuelo, sin que se hubiesen empleado técnicas arqueológicas adecuadas ni haber sido trasladadas con las medidas de seguridad pertinentes, indica el comunicado. En España los detenidos restauraban las piezas para tratar de borrar el rastro de estos indicios.

Uno de los acusados condenaba públicamente comprar obras de zonas de conflicto

Uno de los detenidos es considerado un experto en arte antiguo, ha ofrecido entrevistas en medios de comunicación como tal y ha participado en diferentes foros académicos en los que se abordaba precisamente la destrucción del patrimonio histórico de Oriente Medio por parte de Daesh.

El Ministerio del Interior ha recordado que este tráfico ilegal de bienes culturales constituye uno de los principales medios de financiación de los terroristas.

Ambos detenidos han sido puestos en libertad -el líder ha pagado una fianza de 12.000 euros-, les han retirado el pasaporte y prohibido abandonar España. Deberán comparecer cada quince días en el juzgado.