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Ramia Schannel, la youtuber musulmana y barcelonesa a la que Bruselas pide consejo

La Comisión Europea invitó a Ramia Chaoui a abrir con su discurso una reunión calificada "de alto nivel". © Salam Plan

Es puro desparpajo y naturalidad ante la cámara, aunque asegura que es tímida y le “estresa” estar rodeada de mucha gente. Por eso le da apuro cuando alguien la reconoce por la calle. Y es que esta barcelonesa licenciada en ADE tiene más de 38.000 seguidores en su canal de YouTube, Ramia Schannel.

En él, Ramia Chaoui muestra y habla sobre todo tipo de cosas: desde maquillaje o cómo conoció a su marido a las tradiciones de su otra patria, Marruecos, o los problemas a los que se enfrentan los musulmanes, como ella, en España.

Hace poco fue invitada a inaugurar una reunión de alto nivel para luchar contra la islamofobia, que había organizado la Comisión Europea en Bruselas. “Debemos dejar de preguntar a la gente como yo cómo integrarnos, porque no necesitamos integrarnos en nuestro propio hogar”, pidió ante la comisaria europea de Justicia, Vera Jourova, y representantes políticos de distintos países europeos.

“Debemos dejar de preguntar a la gente como yo cómo integrarnos, porque no necesitamos integrarnos en nuestro propio hogar”

Atiende por teléfono a Salam Plan desde Barcelona antes de salir a trabajar. En esta entrevista, señala que “el islam es totalmente compatible con la democracia, solo hay que entenderlo bien”. Sobre los 12 escaños que obtuvo recientemente Vox en las elecciones andaluzas, opina que “la defensa de la unidad de España no tiene que ir en detrimento de una pérdida de derechos civiles y más confrontación y crispación de la sociedad”. Para ella, “ser musulmana es (…) intentar ser mejor persona para consigo misma y para con el entorno”.

En sus vídeos siempre saluda diciendo “salam zyonat”. ¿Qué significa?

“Hola, guapas”. “Zayn” es como belleza. Me gustaba abrir con algo en árabe, que representa también otra parte de mi identidad y mi cultura. Me gusta saludar así, porque me define. “Salam” es “paz” y parte del saludo musulmán, y luego todos los vídeos (son) en español, que es mi lengua nativa y con la que mejor me expreso.

¿Qué le llevó a hacer su propio canal de YouTube?

La falta de representatividad en los medios de comunicación, buscar un sitio donde poder expresarme y hablar de los temas en los que no se nos tenía en cuenta y para poder tener allí mi versión de los hechos sin que esté edulcorada o coartada o censurada.

También a modo educativo, un poquito. Encontraba muchas preguntas en mi entorno, que pensaba que la gente tenía claras, estereotipos. Cuando hablaba con gente nueva, que no tenía mucho contacto con musulmanes, me sorprendía mucho ver la visión que tenían de esa parte de la sociedad.

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Cuenta todo tipo de cosas en Ramia Schannel. ¿Cuáles son los temas que más le gusta tratar?

Al principio lo hacía un canal de lifestyle, entretenimiento, estilo de vida, cómo compaginar vida espiritual y vida no musulmana occidental normal como cualquier otra chica de mi edad.

Ahora cada vez más he cambiado el foco para apartarlo un poco de la esfera personal y llevarlo más al terreno del activismo, pero de una manera un poco más light, no tan hardcore. Me sigue gente joven, tampoco darles el tostón o el sermón.

Intento que siempre los vídeos, aunque sean algo de entretenimiento, tengan una moraleja o un enfoque educativo, o explicar alguna cosa (sobre) los musulmanes, una festividad musulmana… para que la gente pueda tener una ventana a la vida de una persona musulmana occidental.

Antes comentaba que uno de los motivos para abrir su canal fue combatir los estereotipos que existen sobre los musulmanes. ¿Cuáles destacaría?

El tema de la extranjerización es una cosa de las que más me molestan a mí. Por ejemplo, yo, viviendo en Cataluña, que la gente me hable en castellano o despacito para que yo la pueda entender… Ese tipo de cosas que igual la gente lo hace con buena voluntad, pero soy de la opinión de los que creen que ya llevamos aquí mucho tiempo y la migración no es algo reciente.

El hecho de que la gente se sorprenda de que tengas estudios, que sepas hablar bien el idioma, que no tengas acento…

Y luego lo que más me afecta a mí, el tema de la desigualdad de oportunidades y la discriminación especialmente en el terreno laboral de la mujer musulmana.

“Una cosa de las que más me molestan a mí es la extranjerización. Yo, viviendo en Cataluña, que la gente me hable en castellano o despacito para que yo la pueda entender”

De hecho, hay un vídeo en su canal en el que explica que se está planteando quitarse el hiyab.

Es una cosa que siempre tienes ahí. Ahora no, pero sí que -en todos estos años que he estado llevándolo- sí que te (lo) planteas y sopesas: “Jo, es que me está pasando mucha factura…”. Pero nada, luego recuerdas por qué te lo pusiste en su día y lo que significa para ti e intentas mirar para adelante.

Pero eso no significa que no tengas momentos de duda y dificultad. Y entender que otras mujeres igual pasan por esas dificultades y al final acaban quitándoselo por la presión social.

Ramia Chaoui participó en este vídeo de Salam Plan por el Día Contra la Islamofobia.

¿Qué dificultades le ha creado a usted?

Principalmente, el poder hacer entrevistas y conseguir un puesto de trabajo. Van a elegir a una persona que no lo lleve en igualdad de condiciones, o no tan en igualdad de condiciones: tú puedes estar un poquito más preparada o tener quizá más idiomas. Sin embargo, parece que la balanza se decanta por el otro lado.

En el tema de las prácticas obligatorias para conseguir una titulación, me llegan muchos mensajes de chicas. Muchas se ven obligadas a quitárselo o a no hacer las prácticas. Yo creo que debería primar la educación por encima de cualquier cosa. Ya en el mundo laboral, entiendo que una empresa pueda ser libre de elegir a quien contrata. [Pero] si una empresa se presta a hacer prácticas al alumnado, creo que no debería distinguir: no son empleados tuyos, son gente que va a venir a formarse y luego se va a ir.

Yo al final me he visto obligada a aceptar otro tipo de trabajos, porque no podía elegir igual que mis compañeras. Pensaba que era lo que había. Aunque no me convenciera del todo, por tener un trabajo, aceptaba.

En el tema de las prácticas obligatorias para conseguir una titulación, me llegan muchos mensajes de chicas que se ven obligadas a quitarse el hiyab o a no hacer las prácticas

Tiene más de 38.000 seguidores. ¿Cuál es su perfil?

Son principalmente mujeres, aproximadamente un 80%. Españolas y de otros países europeos, también de México. (Tienen) entre 18 y 30 años.

¿Qué tipo de preguntas o comentarios le hacen?

Más que nada, creo que me ven como un poquito de inspiración. Si ves que no eres la única que está teniendo problemas o está sufriendo, no te sientes tan sola.

Lo que pasa es que a veces estas cosas se quedan más dentro de la comunidad o dentro de la propia familia, no se cuentan tanto. Y crees que a nadie más le está pasando y eres una desgraciada.

Creo que compartirlo y hablar de ello, anima a luchar. Intento motivar. Hay chicas que me han llegado a decir que para qué van a estudiar si no van a conseguir nunca un trabajo. Esta desmotivación es preocupante.

Intento cambiar un poco el chip de las más jóvenes. Esa vergüenza de tu cultura, de tu religión, porque siempre se está hablando mal, porque no ves ejemplos positivos, no ves ejemplos de superación… pero ver a alguien que -haga más o haga menos- sigue persiguiendo sus sueños, intentando cambiar un poquito, en la medida de lo posible, pues creo que es bueno para nuestras jóvenes.

“Hay chicas que me han llegado a decir que para qué van a estudiar si no van a conseguir nunca un trabajo. Esta desmotivación es preocupante”

Me parece que acaba de decir algo clave: la vergüenza que sienten algunas personas a raíz de lo que sucede en su entorno.

Yo he visto a chicas en los primeros años de su adolescencia que le dicen a su madre que no vengan a buscarla al instituto, porque lleva velo y les da vergüenza que las vean con ellas.

O yo veo ahora a mi hermana pequeña, que está superorgullosa de su cultura, [pero] yo me acuerdo que de pequeña me daba vergüenza ir a clase después de volver de Marruecos de vacaciones con henna en las manos. Me la intentaba quitar, porque los niños me decían que era caca y se reían de mí.

En cambio, ahora veo generaciones, las más pequeñas, superorgullosas de su cultura, con la henna en las manos, llevando el velo… Creo que [hace falta] un poquito más de apropiación otra vez de nuestra cultura y de enorgullecernos de lo que somos. Porque sí que hemos intentado algunas veces, creo, camuflarnos para pasar inadvertidos, no hacer ruido: ir a trabajar, dar de comer a tus hijos, dormir y vuelta a empezar.

Y somos la generación de ahora los que estamos reivindicando más la riqueza de tener una identidad diversa, un origen diverso, de ser de aquí pero de allí también y de ser una persona más rica gracias a eso.

“Los musulmanes hemos intentado, algunas veces, camuflarnos para pasar inadvertidos, no hacer ruido: ir a trabajar, dar de comer a tus hijos, dormir y vuelta a empezar”

Recientemente contó su experiencia en la Comisión Europea ante la comisaria de Justicia, Vera Jourova, y representantes políticos de distintos países, incluido España. Usted fue la elegida para abrir la reunión principal de una jornada en la que también intervinieron otros activistas musulmanes y representantes civiles (así lo contó en Instagram). ¿Cree que sirvió de algo para la lucha contra la islamofobia?

Yo es que soy muy optimista. No sé si de optimista soy naíf, pero quiero creer que sí. Aunque no sirva de nada por parte de los políticos, creo que por parte de la sociedad civil se está haciendo muchísimo. Y estuve muy contenta y orgullosa de ver esa representación sobre todo tan femenina en esa reunión. Siempre que veo chicas musulmanas, tan preparadas, con tantas ganas de luchar, me enorgullece como si fuera un éxito personal. Tanto si sirve de algo como si no, yo me quedo con todo lo que he aprendido.

Ramia Chaoui cuenta sus vivencias como musulmana en Bruselas ante representantes políticos. © Salam Plan

Esa reunión fue en la capital europea. Hay gente en Europa que tiene miedo a que los musulmanes no respeten la democracia. ¿Qué les diría?

Les diría que el islam es totalmente compatible con la democracia, solo hay que entenderlo bien. Creo que hay mucha desinformación o confusión en cuanto a la terminología del islam. Nadie profundiza en él, solo le interesa sacar de contexto aquellos párrafos o aleyas [versículos del Corán] que le van a beneficiar a él políticamente para sembrar el miedo y poder ganar votos. Al final es esta manipulación y utilizar el islam como arma arrojadiza para conseguir beneficio personal. De hecho, un islam bien comprendido fomenta la democracia.

“Un islam bien comprendido fomenta la democracia”

¿Por qué?

Por ejemplo, simplemente si nos centramos en la vida del profeta Mohammed, podemos ver que él siempre hacía consultas a la gente de su alrededor, siempre pedía consejo, y esto siendo -como nosotros lo entendemos- enviado de Dios. Uno de los principales pilares de la democracia es la consulta popular, lo que piensa la mayoría.

En las recientes elecciones andaluzas, Vox obtuvo 12 diputados y los musulmanes forman una parte central de la política de este partido, a quienes dedica un apartado de su programa electoral bajo el título “Defensa, Seguridad y Fronteras”.

[Ríe ligeramente]. Ya, qué graciosos, qué monos. Quiero pensar que la mayoría de la gente no se lee el programa electoral ni está muy informada de lo que vota, porque si no, no iríamos en la deriva de lo que estamos yendo.

La defensa de la unidad de España no tiene que ir en detrimento de una pérdida de derechos civiles y más confrontación y crispación de la sociedad. Creo que lo que la gente ha votado en Vox es la unidad de España.

Vox defiende asuntos como el “cierre de mezquitas fundamentalistas” y la “expulsión de los imanes que propaguen el integrismo, el menosprecio a la mujer, o la yihad”.

Con expulsión entiendo que se refieren a imanes extranjeros, lo que pasa es que hay imanes españoles. ¿Qué hacemos con eso? Y “menosprecio de la mujer”, ellos que quieren derogar la ley de violencia de género. Creo que es un populismo un poco barato, muy simplista y superficial.

Creo que lo que la gente ha votado en Vox es la unidad de España. Esa defensa no tiene que ir en detrimento de una pérdida de derechos civiles (para los musulmanes) y más confrontación y crispación de la sociedad

Este 12 de diciembre se celebró el Día Contra la Islamofobia. ¿Cómo cree que va a evolucionar este asunto en los próximos años en España?

Yo creo que cada vez está habiendo más concienciación y la gente está conociendo más sobre la islamofobia. Creo que seguirá siendo así. Esperemos tener más cautela por parte de los políticos en los discursos. Espero que vaya mejorando la situación: la integración de tantas mujeres con velo que estamos ya trabajando, esa normalización de ver mujeres musulmanas en todas las esferas de la sociedad.

Su canal también es para personas no musulmanas que quieren saber más. ¿Si tuviera que explicar en pocas palabras qué es ser musulmana para usted, cómo lo describiría?

Ser musulmana es ser como cualquier otra persona, pero que tiene en el centro de sus prioridades diarias -o valores- intentar ser mejor persona para consigo misma y para con el entorno y también ser beneficiosa y aportar a la sociedad.

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